martes, 4 de diciembre de 2012

Río turbio (gente debajo de la tierra).

Río turbio.
La tierra que se comió al indio se comió al minero. Río turbio.

Lo turbio se comerá al minero; lo turbio que se comió al indio.
Río turbio, el dolor del último hueso. El hueso del minero.

Pulmón de silicio. Río turbio.

Hay que dejar huesos afuera. Para que ya no estén enterrados. Río turbio.

Como los del indio.
La mujer india que lloró un niño indio. Río turbio como el indio.

Los suelos tienen minero.
Tienen indio. Turbio suelo.

Suelo turbio de mineros. Solo de ellos.

Potosí y el minero y el indio.
Potosí el minero indio.
Potosí y el dinero; el dinero indio. Potosí y el minero. Y el dinero del obrero; su subsistencia. Potosí y la subsistencia del obrero. Potosí y el obrero. Potosí y el dinero.
Potosí y lo turbio.
Río turbio.

Si abajo hay mineros el mundo estará mas quieto.
Porque ya se están yendo.

Cuando abajo hay alguien el mundo no es de nadie.
Gente debajo de la tierra. Gente debajo de la tierra, Potosí.

Desenterrar.
Desenterrar.
Potosí. Río turbio. Desenterrar al minero.
Que clama la india por su hijo muerto. Que Potosí desentierre al minero. Que la india deje de clamar por sus muertos. Que ya no están acá.
Que están en otra parte. Potosí.

La india lloró y de su pecho salió la tierra para los escombros. Que los escombros eran el pecho de la india. Y la india se mojó hasta las patas. Potosí. Río turbio.
Río turbio como el río Potosí, que navega en el minero. En todo minero.

Tener la oreja pegada a la tierra. Potosí.
Turbio Potosí que a veces duele.

...

-Tengo un collar de plata, Potosí.-
-Que está hecho con sangre-
Potosí.
-Tengo un collar de sangre en el cuello. Sangre dieciocho kilates. Tengo un collar de sangre dieciocho kilates-
-Siempre en todos los siglos muere alguien, Potosí.-
-Siempre en todos los siglos hay collar de plata, Potosí.-
-Parece que todos los siglos son collares de plata, Potosí.
Esta noche de fin de siglo-
-Parece que todos los collares y todos los siglos son de sangre. Esta noche Potosí. Esta noche de la tierra, Potosí.-
-Todos los collares son de sangre, y todas las noches de la tierra. En el sol no hay noche.
En mi noche no hay sol.
En el sol no hay mi noche.
En el sol no hay mi noche Potosí.
En el sol no hay mi noche mi turbio Potosí.-
-Sé que lo decís porque nunca ves el sol. Sé que por eso lo decís. El sol donde no brilla la plata. El sol mineral. El sol en el cuello de las damas. El sol de las damas Potosí. El sol de las damas. El moribundo sol de damas. El sol moribundo Potosí.-
Pero me tocó a mi. Estoy casi seguro de que no quería morir. Casi seguro.
Casi seguro Potosí. Turbio Potosí.


Cristian del Circo



Carta censurada de un minero bajo una piedra

Agradezco a las autoridades su grata presencia...

Les agradezco haber movido el traste de sus límpidas oficinas.
Antes del derrumbe ya mis pulmones se sentían arruinados
penetrados de silicio y olvido
y del agua salpicada de cianuro.
Y quizás lo sigan haciendo
cuando lejos queden
los rimbombantes anuncios televisivos
acerca de la divina y estatal mano solidaria
que se nos extiende
en nuestras largas horas.
Invitamos a su señoría a recorrer nuestras existencias
de topos humanos, de poco aire y de menos sol.
Y a nuestras familias del mundo
soterradas bajo toneladas de piedra y olvido
capas de injusticia
sellada con el correr de los milenios y los días.
Y a nuestras familias del África,
las manos de Oruro Palestinas.
Manos carentes del metal y la piedra que recogen,
del lujo y el brillo que permiten.